What is an event CRM and why it changes the way you sell tickets
Discover what an event CRM is, how it works for festivals, concerts and venues, and why promoters who know their attendees sell faster with less effort.
Es viernes a las 23:00. Tu festival arranca mañana. El teléfono de atención no para de sonar: “¿a qué hora toca X?”, “¿dónde recargo el cashless?”, “¿puedo entrar con silla de playa?”. Tu equipo responde las mismas preguntas una y otra vez mientras intenta cerrar los últimos flecos del montaje.
Durante el evento, la cosa no mejora. Miles de asistentes con preguntas sobre horarios, zonas, servicios. El email y las redes sociales se saturan. Algunas consultas se quedan sin respuesta. Otras llegan tarde. La experiencia del asistente se resiente precisamente cuando más importa.
Y después del evento, cuando podrías usar ese canal de comunicación para agradecer, pedir feedback o anunciar la próxima edición, el equipo ya está agotado.
Este ciclo se repite edición tras edición. Hasta que descubres que existe una forma de automatizar la atención sin perder calidad: un chatbot para eventos.
Un chatbot para eventos es un asistente virtual automatizado que responde consultas de asistentes (horarios, ubicación, accesos, cashless) 24/7 antes, durante y después del evento. Funciona mediante inteligencia artificial o flujos predefinidos, y se integra en tu web, WhatsApp, Instagram o app móvil. Su función principal es reducir la carga operativa de tu equipo respondiendo las preguntas repetitivas automáticamente.
Un chatbot para eventos es un asistente virtual que responde automáticamente las consultas de tus asistentes sobre el evento. Funciona 24/7, antes, durante y después, y puede integrarse en tu web, en WhatsApp, en tu app o en redes sociales.
No es un robot genérico. Es una herramienta entrenada específicamente con la información de tu evento: cartel, horarios, mapa del recinto, normas de acceso, información sobre cashless, servicios, transporte, alojamiento… todo lo que tus asistentes suelen preguntar.
Cuando alguien escribe “¿a qué hora toca Rosalía?”, el chatbot consulta el horario y responde al instante. Cuando alguien pregunta “¿dónde está la zona VIP?”, envía el mapa con la ubicación marcada. Si la pregunta es más compleja o fuera de su conocimiento, puede derivar la conversación a una persona de tu equipo.
Hay dos tipos principales de chatbot para eventos:
Chatbots con flujos predefinidos: funcionan como un menú interactivo. Tú decides las preguntas posibles y las respuestas exactas. El asistente elige opciones (“Horarios”, “Ubicación”, “Cashless”) y el chatbot le guía por un árbol de decisión. Predecibles, fáciles de configurar, ideales para eventos con consultas muy repetitivas.
Chatbots con inteligencia artificial: entienden lenguaje natural. El asistente escribe como hablaría con una persona (“oye, que no sé dónde he dejado el coche”) y el chatbot interpreta la intención y busca la respuesta en la base de conocimiento que le has dado. Más flexibles, requieren algo más de configuración inicial, pero aprenden con el uso.
La mayoría de festivales y promotores que implementan un chatbot empiezan con flujos predefinidos para las consultas más frecuentes y añaden IA progresivamente.
Las mismas preguntas se repiten decenas, cientos, miles de veces: horarios, ubicación, normas de acceso, recargas cashless, parking, horario de puertas, si se puede entrar con comida, si hay taquillas…
Cada una de esas consultas consume tiempo de tu equipo. Tiempo que podrían dedicar a resolver incidencias reales, a mejorar la experiencia en el recinto o a coordinar la logística del evento.
Un chatbot para festivales responde esas consultas repetitivas de forma automática. No se cansa, no se equivoca, no tiene horarios. Está disponible cuando el asistente necesita la respuesta, no cuando tu equipo está disponible.
Imagina que un asistente quiere saber a qué hora toca su artista favorito. Antes del chatbot, tiene tres opciones:
Con un chatbot, escribe “¿a qué hora toca Rosalía?” y en 2 segundos tiene la respuesta. Sin esperas, sin búsquedas, sin fricciones.
Esa reducción de fricción en decenas de micro-interacciones suma. El asistente percibe que el evento está bien organizado, que la información está accesible, que su experiencia importa.
La mayoría de promotores piensa en atención al cliente solo durante el evento. Pero las consultas empiezan semanas antes (accesos, transporte, alojamiento, normas) y continúan días después (objetos perdidos, agradecimientos, feedback).
Un chatbot cubre todo el ciclo:
Pre-evento: responde dudas sobre entradas, accesos, transporte, alojamiento. Reduce la ansiedad del asistente y las consultas a tu equipo en la semana previa.
Durante el evento: horarios, mapa, servicios, cashless, incidencias frecuentes. Es cuando más valor aporta, porque es cuando más consultas recibes y cuando tu equipo está más saturado.
Post-evento: recoge feedback, responde sobre objetos perdidos, informa sobre próximas ediciones. Mantiene abierto el canal de comunicación cuando el evento ya ha terminado.
Cada pregunta que recibe el chatbot es un dato. Un dato sobre qué información buscan tus asistentes, qué les genera dudas, qué no está claro en tu comunicación.
Si 500 personas preguntan dónde está el parking, quizá la señalización no es clara o la información no está visible en tu web. Si 300 personas preguntan si pueden entrar con silla de playa, quizá deberías incluir esa norma en el email de confirmación de compra.
Esos datos te permiten mejorar la experiencia para la próxima edición. Y también optimizar el propio chatbot: si una pregunta se repite mucho, puedes añadirla a las respuestas rápidas o mejorar cómo el bot la interpreta.
Un festival multi-jornada tiene consultas diferentes según el momento:
El chatbot cubre todo el ciclo con información actualizada en tiempo real. Si cambia un horario, actualizas la información una vez y el chatbot responde con el dato correcto al instante.
Un promotor que organiza 10-15 conciertos al mes en una misma sala recibe consultas similares para cada evento:
En lugar de responder manualmente cada consulta para cada concierto, el chatbot puede estar entrenado con la información base de la sala (ubicación, parking, normas) y actualizarse con el horario específico de cada concierto.
El promotor programa el chatbot una vez y lo reutiliza evento tras evento, ajustando solo los datos variables (artista, fecha, horario).
Las consultas en clubs suelen ser sobre acceso, reservas, normas de vestimenta y listas:
Un chatbot en WhatsApp o Instagram responde estas consultas al instante y puede incluso gestionar reservas o confirmar asistencia a eventos específicos. También sirve para enviar recordatorios de eventos semanales a la base de datos del club.
En eventos corporativos, las consultas suelen ser logísticas:
Un chatbot personalizado mejora la experiencia del asistente corporativo (que valora la eficiencia y la inmediatez) y reduce la carga sobre el equipo de organización durante el evento.
No todos los chatbots son iguales. La diferencia principal está en cómo interpretan y responden las consultas.
Funciona como un menú: el asistente elige opciones y el chatbot le guía por un camino preconfigurado.
Ventajas:
Limitaciones:
Cuándo usarlo: eventos con consultas predecibles (horarios, ubicación, normas), equipos pequeños sin experiencia previa con chatbots, presupuesto ajustado.
Entiende lenguaje natural. El asistente escribe como hablaría con una persona y el chatbot interpreta la intención, busca en su base de conocimiento y responde.
Ventajas:
Limitaciones:
Cuándo usarlo: eventos grandes con alta diversidad de consultas, equipos que ya tienen experiencia con chatbots, cuando quieres ofrecer una experiencia lo más cercana posible a atención humana, eventos recurrentes donde el chatbot puede aprender edición tras edición.
Muchos promotores combinan ambos enfoques:
Esto permite que el chatbot sea accesible (funciona bien desde el día 1) y flexible (puede manejar consultas inesperadas sin bloquearse).
No se trata de elegir el chatbot más avanzado, sino el que mejor encaje con tu tipo de evento, tu equipo y tus asistentes.
Antes de elegir herramienta, identifica qué consultas recibe tu equipo de forma recurrente. Analiza:
Haz una lista de las 20-30 preguntas más frecuentes. Si el 80% de las consultas encajan en esa lista, un chatbot de flujos predefinidos puede ser suficiente. Si hay mucha diversidad y las preguntas son impredecibles, necesitas IA.
Un chatbot puede vivir en múltiples canales:
Lo ideal es que esté donde tus asistentes ya te buscan. Si recibes 200 DMs al día en Instagram preguntando horarios, pon el chatbot ahí.
Un chatbot para eventos funciona mejor si está conectado con tus sistemas:
Si tu chatbot está aislado, solo puede responder preguntas genéricas. Si está integrado, puede ofrecer información personalizada: “Tu entrada VIP te da acceso a la zona backstage, que está en el sector C del mapa”.
Un chatbot no es “configurar y olvidar”. Requiere:
Si tu equipo es pequeño y no tiene tiempo para esto, busca una solución con soporte incluido o plantillas preconfiguradas para eventos. Si tienes equipo técnico o de marketing disponible, puedes asumir más personalización.
La mayoría de plataformas de chatbot ofrecen demos o períodos de prueba. Úsalos. Configura un chatbot básico con las 10 preguntas más frecuentes de tu último evento y pruébalo internamente.
Pide a tu equipo que interactúe con él como si fueran asistentes. ¿Las respuestas son claras? ¿El flujo es intuitivo? ¿Se atasca con preguntas formuladas de forma diferente?
Esa prueba te dirá más que cualquier demo comercial.
Un error frecuente es pensar que un chatbot va a eliminar la necesidad de atención humana. No es así.
El chatbot automatiza lo repetitivo (horarios, ubicaciones, normas) para que tu equipo pueda dedicarse a lo importante: resolver incidencias complejas, atender situaciones que requieren empatía, tomar decisiones en tiempo real.
Durante un festival, tu equipo seguirá siendo imprescindible para:
El chatbot elimina el ruido (las 500 consultas sobre “¿a qué hora toca X?”) para que tu equipo pueda enfocarse en lo que realmente necesita atención humana.
Y si el chatbot detecta una consulta que no puede resolver, puede derivarla automáticamente a una persona de tu equipo con toda la información de la conversación previa. El asistente no tiene que repetirse. Tu equipo ya sabe qué necesita.
Si estás considerando implementar un chatbot para tu evento, no intentes automatizarlo todo desde el día 1.
Empieza por el punto donde más tiempo pierdes:
Implementa, mide, ajusta. Añade nuevas consultas progresivamente. Aprende edición tras edición.
Los promotores que mejor aprovechan un chatbot no son los que intentan configurarlo todo de golpe. Son los que empiezan con lo básico, ven el impacto, y van ampliando su uso a medida que el equipo y los asistentes se familiarizan con él.
¿Cuántas horas dedica tu equipo cada evento a responder las mismas preguntas? ¿Y si ese tiempo lo dedicaran a mejorar la experiencia en el recinto?
An event chatbot is an automated virtual assistant that answers attendee queries about schedules, location, cashless, access, and more, available 24/7 before, during, and after the event.
AI chatbots understand natural language and respond dynamically. Predefined flow chatbots follow fixed decision trees like menus. The former are more flexible, the latter more predictable.
Yes, especially for repetitive queries like schedules, venue maps, or cashless balance. It frees your team to handle incidents requiring human intervention.
It's fed with event information: lineup, schedules, map, rules, common FAQs. With AI, it learns from query history. Without AI, you configure question-and-answer flows.