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Analítica para eventos: los datos que todo promotor debería estar leyendo

Aprende qué métricas de analítica para eventos realmente importan, cómo interpretar los datos de venta y asistencia, y qué decisiones cambian cuando dejas de gestionar eventos a ciegas.

Termina tu festival. La ticketera te manda el informe final: 12.400 entradas vendidas, 11.800 personas en el recinto. Facturación total: bien. Estás satisfecho.

Pero hay preguntas que ese informe no responde. ¿Cuántas de esas 12.400 personas vinieron también el año anterior? ¿En qué semana se dispararon las ventas y por qué? ¿Las entradas que vendiste en la última semana eran de gente que necesitaba un empujón o de gente que siempre iba a venir? ¿El email que enviaste el martes influyó en algo, o las ventas habrían sido las mismas sin él?

Si no puedes responder estas preguntas, no tienes analítica para eventos. Tienes recuento.

La diferencia entre ambas cosas no es técnica. Es la diferencia entre saber qué pasó y entender por qué pasó — y, sobre todo, qué hacer de forma diferente la próxima vez.

La analítica para eventos en vivo es el proceso de convertir los datos que genera tu evento en decisiones concretas. No se trata de tener un dashboard con muchos números. Se trata de saber qué métricas importan, cómo leerlas y qué cambios provocan en tu forma de vender y comunicar.

El dato que más ignoran los promotores: la cantidad vendida por momento

Todos los promotores saben cuántas entradas vendieron en total. Muy pocos saben cuándo las vendieron.

El patrón de ventas a lo largo del tiempo es uno de los datos más valiosos que puedes tener. No porque sea interesante en abstracto, sino porque te dice cosas concretas que cambian cómo gestionas el siguiente evento.

Si analizas el evento ventas cantidad vendida semana a semana desde que abres la venta hasta el día del evento, normalmente encuentras un patrón en tres fases:

Fase 1 — Early adopters: las primeras 72 horas de venta generan un pico. Son los asistentes más fieles, los que estaban esperando el anuncio. Este grupo compra sin necesitar incentivos. Si este pico es pequeño, tienes menos fans consolidados de los que creías.

Fase 2 — Meseta: semanas o meses de ventas constantes pero bajas. La mayoría de promotores no hace nada en esta fase. Es un error: es el momento en que un email bien segmentado puede mover a gente que quiere venir pero necesita el empujón.

Fase 3 — Pico final: la semana antes del evento, las ventas se disparan. Mucha gente decide tarde. Si tu evento llega al día D con entradas disponibles, este pico es significativo. Si vendiste todo antes, es menos relevante.

¿Cuál es el aprendizaje? Si sabes que en la fase 2 tienes un grupo de personas que consultaron la web pero no compraron, esa es tu audiencia para una campaña de reactivación. Sin el dato de ventas por momento, no sabes que ese grupo existe.

Tasa de asistencia real vs entradas vendidas

Este es otro dato que pocos promotores miden con precisión: la diferencia entre entradas vendidas y personas que realmente entraron al recinto.

En la mayoría de eventos, la tasa de asistencia real está entre el 85% y el 95%. El resto son compradores que no acudieron por algún motivo. Ese porcentaje puede parecer irrelevante, pero tiene implicaciones en planificación de capacidad, catering, seguridad y logística.

Más importante: si puedes identificar qué segmento de compradores tiene menor tasa de asistencia (por ejemplo, los que compraron en la última semana vs los que compraron con tres meses de antelación), puedes ajustar tu estrategia de confirmación y recordatorio.

Las métricas que sí importan en la gestión de eventos

Hay muchas métricas que se pueden medir en un evento. Estas son las que tienen impacto real en las decisiones de marketing y gestión.

Tasa de repetición de asistentes

¿Cuántos de los asistentes de este año vinieron también el año pasado? Este dato define la salud de tu comunidad de fans.

Una tasa de repetición del 25-35% es típica en festivales consolidados. Por debajo del 20%, tienes un problema de retención: el evento atrae gente nueva pero no fideliza. Por encima del 40%, tienes una base muy sólida de fans que vuelven, lo que reduce el coste de adquisición de cada nueva edición.

Sin este dato, tus campañas de marketing tratan a todo el mundo igual. Con este dato, puedes segmentar: los que repiten necesitan un mensaje de reconocimiento y acceso anticipado. Los que compraron una sola vez y no volvieron necesitan un mensaje diferente que les recuerde por qué vinieron.

Ticket medio y distribución de gasto

¿Cuánto gasta de media un asistente, contando entrada y consumo dentro del recinto? ¿Hay diferencias significativas entre asistentes VIP y general? ¿Entre los que vinieron con grupo y los que vinieron solos?

Este análisis permite decisiones de precios y packaging. Si tu asistente VIP gasta en consumo un 60% más que el de entrada general, el precio de la entrada VIP y sus ventajas asociadas deberían reflejar ese valor. Si los asistentes que vienen con grupos de cuatro o más son más rentables, tiene sentido crear un incentivo para la compra grupal.

Origen de la venta

¿De dónde vienen tus compradores? ¿Del email? ¿De Instagram? ¿De la búsqueda orgánica? ¿De recomendaciones de amigos?

Pocos promotores tienen esta visibilidad porque requiere configurar el seguimiento desde el inicio (UTMs en los links, formularios de registro con campo de origen). Pero el impacto de tenerla es directo: puedes saber qué canal de marketing genera ventas reales, no solo tráfico o interacciones.

Si el 40% de tus ventas viene del email a tu base de datos y el 8% de Instagram, eso dice algo muy claro sobre dónde debería estar tu inversión de tiempo y presupuesto.

Velocidad de ventas en las primeras 48 horas

El pico inicial de ventas es un indicador de la demanda real de tu evento. Si en las primeras 48 horas vendes el 20% del aforo, tienes un evento de alta demanda. Si vendes el 3%, el cartel o la comunicación necesitan refuerzo.

Este dato también te ayuda a calibrar tu estrategia de precios. Si la demanda inicial es muy alta, el precio de early bird puede subir más rápido. Si es baja, necesitas mantener el incentivo de precio más tiempo.

Analítica en tiempo real durante el evento: lo que pocos promotores usan

La mayoría de la analítica que hemos descrito hasta aquí es post-evento o de planificación. Pero hay un tipo de analítica que tiene valor operativo inmediato: la que sucede mientras el evento está en marcha.

Control de accesos en tiempo real: saber cuántas personas han entrado al recinto en cada momento te permite gestionar la logística de forma proactiva. Si la entrada se está congestionando, puedes abrir más puntos de control. Si la curva de entrada es más lenta de lo esperado, puedes anticipar problemas de aforo en los escenarios.

Ventas de cashless por zona: si tienes cashless en el evento, el análisis de ventas por zona en tiempo real te da información sobre dónde se concentra el gasto y dónde hay capacidad ociosa. Útil para gestionar barras, food trucks y merchandising.

Consultas al chatbot: si tienes un chatbot activo durante el evento, las preguntas que recibe en tiempo real son un diagnóstico de lo que está fallando en comunicación. Si 200 personas preguntan dónde está el escenario B a las 21:00, la señalización o el programa no es suficientemente claro.

La analítica en tiempo real no reemplaza a la post-evento. La complementa. La primera permite reaccionar. La segunda permite aprender.

Cómo las analytics mejoran la gestión de eventos en la práctica

Veamos dos promotores con el mismo tipo de evento para entender el impacto real.

Promotor A termina cada festival con los datos del resumen de la ticketera: total de entradas vendidas, ingresos brutos, aforo utilizado. Planifica el siguiente evento basándose en la intuición, lo que recuerda del año anterior y el cartel.

Promotor B termina cada festival con los mismos datos básicos, más: tasa de repetición de asistentes, curva de ventas semana a semana, origen de cada venta, ticket medio por segmento y lista de asistentes que no han comprado para la próxima edición.

En octubre, el Promotor B sabe que el 34% de sus asistentes repite año a año. Sabe que las ventas de la semana 3 fueron un 40% más altas que la semana 2, coincidiendo con un email de recordatorio. Sabe que el 18% de los compradores del año pasado todavía no han comprado para la próxima edición.

Con esa información, en enero, cuando abre la venta anticipada, no envía el mismo email a todo el mundo. Envía un email de acceso exclusivo a los asistentes recurrentes 48 horas antes que al resto. Envía un mensaje de reactivación específico al 18% que no ha repetido todavía. Y reserva el email genérico de “ya están a la venta las entradas” para quien no tiene historial.

La diferencia en resultados de primera semana es significativa. No porque el Promotor B tenga más presupuesto o un cartel mejor. Sino porque sabe a quién hablarle y cuándo.

Cómo empezar con analítica de eventos si hoy solo tienes Excel

No necesitas un sistema sofisticado para empezar a usar datos en tus decisiones. Necesitas empezar con las preguntas correctas.

Pregunta 1: ¿Cuántos de mis asistentes de este año vinieron también el año anterior?

Si tienes datos de dos ediciones en formato Excel, puedes cruzarlos por email. El resultado te da tu tasa de repetición. Es el dato más accionable que puedes calcular con lo que ya tienes.

Pregunta 2: ¿En qué semana se concentraron las ventas y qué comunicación salió esa semana?

Cruza tu calendario de comunicaciones (emails enviados, posts de redes, anuncios) con la curva de ventas. En muchos casos encontrarás correlaciones que no habías notado: un email determinado mueve aguja, otro no.

Pregunta 3: ¿Cuántos compradores del año pasado no han comprado aún para este año?

Esta lista de “casi seguros” que todavía no han activado es tu mejor oportunidad de venta anticipada. Sin datos, no sabes que existe.

A partir de ahí, herramientas como la analítica de eventos de Nevent unifican estos datos automáticamente: conectan con tu ticketera, cruzan ediciones, generan la curva de ventas y te muestran los segmentos accionables sin trabajo manual. Pero el primer paso no es elegir una herramienta. Es decidir qué preguntas quieres poder responder.

Para construir esa base de datos de asistentes que hace posible este análisis, el CRM para eventos es la pieza central. Y si quieres estrategias concretas para convertir esos datos en más asistentes, la guía sobre cómo aumentar la asistencia a eventos entra en detalle en ese proceso.

Los datos que ya tienes son más valiosos de lo que crees

Cada edición de tu evento genera datos. Nombres, emails, fechas de compra, tipos de entrada, orígenes de venta. Esos datos existen aunque estén en un Excel o en la interfaz de tu ticketera.

La pregunta no es si tienes datos. Es si los estás usando.

La mayoría de promotores tiene tres o cuatro ediciones de datos históricos que nunca ha cruzado entre sí. Una base de datos que, bien organizada, respondería las preguntas más importantes: quién vuelve, quién no, quién gasta más, qué funciona en comunicación y qué no.

No hace falta empezar con un sistema perfecto. Hace falta empezar con la decisión de que los datos de tus asistentes son un activo, no un archivo.

¿Cuántas decisiones del próximo evento estás tomando basándote en lo que recuerdas del anterior frente a lo que los datos te dirían?

Preguntas Frecuentes

¿Qué es la analítica para eventos en vivo?

La analítica para eventos en vivo es el proceso de recopilar, interpretar y actuar sobre los datos que genera un evento: ventas de entradas, asistencia, ingresos, comportamiento de compra y patrones de repetición. Su objetivo es transformar datos dispersos en decisiones concretas de marketing y gestión.

¿Qué métricas de evento debería estar midiendo?

Las métricas esenciales para un promotor son: cantidad de entradas vendidas por franja temporal, tasa de asistencia real vs entradas vendidas, tasa de repetición de asistentes entre ediciones, ticket medio por asistente y fuente de adquisición de cada venta. Con estos cinco datos puedes tomar la mayoría de decisiones de marketing y planificación.

¿Cómo mejoran las analytics la gestión de eventos?

Las analytics mejoran la gestión de eventos en tres áreas: planificación (sabes cuándo vender más entradas, a qué segmento, con qué mensaje), comunicación (personalizas según historial de asistente) y post-evento (identifies qué funcionó y qué ajustar). El impacto más inmediato suele estar en la venta anticipada: los promotores con datos históricos activan sus campañas en el momento correcto.

¿Cuál es la diferencia entre analítica en tiempo real y analítica post-evento?

La analítica en tiempo real durante un evento permite reaccionar: si las ventas de una sesión caen, puedes ajustar la comunicación al momento. La analítica post-evento permite aprender y planificar mejor la siguiente edición. Ambas son complementarias. Muchos promotores solo tienen la segunda, pero la primera tiene un valor operativo inmediato que pocos explotan.

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